La alemana detrás de las famosas mostazas del Litoral de los Poetas
Desde tierras germanas llegó esta mujer con las recetas para hacer este condimento que sazona todos los bocados. La calidad de sus productos es reconocida por los críticos más exigentes.
Ingrid von Francheville, más conocida como "Inke", nació en la ciudad de Göttinger, en el centro de Alemania. Su infancia transcurrió en la época de la posguerra cuando las mujeres tuvieron que levantar el país porque las ciudades se habían quedado vacías de hombres. Ellas tuvieron que hacer todas las labores como gasfitería, mecánica y carpintería, entre otras.
"Mi mamá y mi abuela me enseñaron las recetas con las que ahora hago las mostazas. Después de la (Segunda) Guerra Mundial en Alemania no había nada. Teníamos que aprender a conservar los frutos del verano para pasar el duro invierno donde todo se congelaba. Había que prepararse con conservas y mermeladas", explica en un castellano permeado por su fuerte acento alemán.
Arribo a chile
Llegó a Chile en 1984 y comenzó trabajando en los programas de intercambio de estudiantes de la liga chilena alemana. Ahí conoció a Alejandro Villarroel, con quien se emparejó tiempo después. Juntos fueron a Isla Negra a visitar la casa de Pablo Neruda. Durante el paseo Alejandro aprovechó de mostrarle la casa donde veraneaba en su niñez, en Punta de Tralca. "En ese momento decidimos que queríamos vivir aquí", recuerda la germana.
En 2004 se trasladaron a la provincia y en la mudanza ayudaron los hijos de Alejandro. Así se fueron adaptando a la zona, según ella, el lugar ideal para proyectar un emprendimiento. "Desde el litoral central se puede llegar a cualquier parte del mundo", sentencia con firmeza.
Empezaron con el emprendimiento de las mostazas porque a Inke no le gustaban las que habían en Chile. "Comenzamos a experimentar hasta lograr las mostazas que quería. Estoy haciendo lo mismo que hacían mi madre y mi abuela. Nos hemos adaptado a algunos productos que hay en Chile como el ají. También hago conservas y mermeladas", cuenta.
Así fueron vinculando todas las etapas del proceso de la elaboración de mostazas, desde la siembra hasta la producción de recetas con influencia alemana: al estragón, a la naranja, con albahaca, picantes y fuertes, una variedad de sabores que es capaz de seducir a los paladares más exigentes.
Empresa familiar
Nobleza Artesanal es el nombre de la empresa familiar de alimentos que funciona en Punta de Tralca, donde cada integrante del grupo cumple un rol con el esmero que merecen sus afectos más cercanos.
Inke es la guía espiritual, la que calma al resto de la familia cuando hay peleas. También impone sus puntos de vista con autoridad cuando la situación lo amerita. "Dejen de llorar, límpiense la ropa que hay que empezar de nuevo", suele manifestar cuando se presenta algún inconveniente.
Junto con Alejandro Villarroel empezaron a desarrollar otras habilidades. Antes eran oficinistas sujetos a horarios fijos; ahora, en cambio, son cocineros, catadores, carpinteros, vendedores, todo lo que vaya pidiendo el emprendimiento. "Ahora tenemos una nueva responsabilidad con un grado de libertad que antes no teníamos. Estar condicionado a un cliente es distinto que a un jefe. Además que al vivir en la playa, donde todo es más limpio, resulta más simpático", asegura Ingrid.
Promoción
Las primeras ferias donde mostraron las mostazas elaboradas en el Litoral de los Poetas fueron en el sur, específicamente en la ciudad de Valdivia. Ahí conocieron a Indap y sus mostazas fueron incluidas en la tienda "Puro Chile" que estaba funcionando en Nueva York, Estados Unidos. Esta presencia les reportó varias publicaciones en prensa nacional.
También se posicionaron en la comunidad alemana que se reúne en el Club Manquehue de Santiago y tuvieron la oportunidad de exhibir sus mostazas a bordo de la Esmeralda, embarcación chilena que da la vuelta al mundo una vez al año. "En cada puerto regalaban nuestras mostazas", cuenta orgullosa la alemana radicada en Punta de Tralca.
Así fueron copando las vitrinas de la naciente industria de los productos gourmet de entonces. "Fue muy importante haber participado en el libro Cocina Poética de Chile que fue premiado mundialmente. Esto nos permitió mostrar nuestras mostazas en el extranjero", acota Alejandro, la pareja de Inke.
En la provincia de San Antonio fueron conociendo gente de restaurantes y viñas. Así sus mostazas se fueron haciendo parte de la gastronomía local.
Tradición
Inke ha sabido reinventarse apelando a su propia experiencia de vida. Su paso por Chile, en particular su estadía en el Litoral de los Poetas, ha modelado su carácter. "Cuando me junto con mi familia alemana ellos se sorprenden porque me dicen que estoy cambiada, más latina", confiesa.
Su objetivo para este nuevo año es complementar las mostazas con artesanías funcionales como baúles, cajas y lustrines. Así se integra el talento de Inke en la cocina con el de su pareja Alejandro, un artesano de las formas y carpintero detallista.
-¿Por qué Nobleza Artesanal?
-El nombre nace del apellido noble Von Francheville. También de la nobleza que significa trabajar con tus propias manos el sustento familiar. El logo de Nobleza Artesanal está inspirado en la arquitectura de la ciudad de Brasilia. Son dos bolas, una abierta y otra cerrada. En una entran las ideas y en la otra se desarrollan. Un túnel del tiempo que busca la permanencia.
-¿Cómo es emprender después de los 50?
-Es más entretenido, uno se cree sabio, pero igual se emociona con las cosas como niño chico. Después de un quiebre económico en otro rubro, tuvimos que empezar de nuevo y aprender a trabajar en otra cosa. Para salir adelante el apoyo de la pareja es fundamental, siempre nos damos el ánimo, nos recordamos que somos capaces de lograrlo. Los hijos se han sumado en esta aventura como amigos ya que en nuestra familia tenemos un trato muy cercano.
-¿Cómo son las condiciones para emprender en San Antonio?
-Le falta a la provincia de San Antonio. A veces hay mucha envidia. En vez de hablar bien no se reconoce el éxito ajeno. Se ponen trabas sin sentido. Pero hay productos y gente muy buena. Falta educar a la gente, ser más colaboradores entre nosotros mismos. Por ejemplo, a nuestras mostazas siempre las comparan con las industriales. Lo mismo pasa con los vinos y los aceites. Hay que valorar lo que es propio, lo que genera valor en la economía local. Hay que trabajar la marca Litoral de los Poetas.
-¿Qué preparaciones recomienda con sus mostazas?
-En la zona tienen éxito las mostazas de estragón y de albahaca. La de estragón es buena para los pescados. La de eneldo le gusta a los descendientes de alemanes. La agridulce combina bien con carnes o con un poco de queso, buscando la armonía con un vino o una cerveza local, puede ser una Vaguada Costera. La mostaza a la naranja queda bien con chocolate semi amargo y un espumante frío.



